Capacitismo y muerte
Los últimos días me han movido hacia la reflexión sobre el capacitismo y el menosprecio del valor de la vida autista.
Luego de la muerte de Alejandro Ripley, autista de 9 años, a manos de su madre, nos enteramos del caso de Huxley, un niño de 4 años que fue adoptado y ahora devuelto por una pareja de youtoubers que, tras lucrar con él, decidieron regresarlo a su orfanato original en China. Había sido diagnosticado con autismo nivel 3.
En ambos casos encontramos muchas personas que exculpan a la madre y a la pareja. Pareciera que dado que la vida de una persona autista es tan difícil de sobrellevar que tuviese menor valor que la de un neurotípico. A mayor «normalidad» mayor valor, a mayor responsabilidad menor valor.
El capacitismo encierra un discurso de odio al igual que el racismo. Un odio asolapado de altruísmo, por ello mucho más peligroso y mortífero. Segrega, destruye y mata bajo la ilusión perversa de hacer el bien.








