«Pues no se te nota» de Bea Sánchez.
Cuando comencé a trabajar oficialmente en el mundo del autismo, hace ya diecisiete años, no existía un lugar donde pudiera nombrarme como autista, un espacio para acceder a mi propia identidad. De cada diez autistas, nueve eran hombres y solo una, mujer; aún persistía el diagnóstico de Síndrome de Asperger, siempre elusivo para mí; incluso…


